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domingo, 8 de mayo de 2011

El Método Dukan



Llevamos ya varias entradas sobre este tema pero quería poder zanjarlo contrastando lo positivo y negativo que incluso el autor hace referencia. Tanto para el que haya leído el libro como para el que no lo haya visto todavía, creo que si observamos el punto de vista objetivo puede ser válido para todos los lectores.

En la anterior entrada nos quedamos con los puntos fuertes del Dr. Dukan, se suman a éstos, en las últimas fases (consolidación y estabilización) un día de la semana exclusivo de proteínas, sirviendo de recordatorio y método para no volver a caer en viejos hábitos.
Además se incluyen dos comidas de gala en la semana, por lo que se puede decir que ya se va normalizando: se toman más variedad de carnes, frutas (excepto plátanos, uvas y cerezas) y las 2 raciones de legumbres a la semana, muy necesarias.
Aunque siempre con el riesgo al acecho, en las últimas fases es más fácil desviarse del camino, uno cree que ya está todo hecho pero es imprescindible en todas las dietas sacar fuerzas de flaqueza y estabilizarse, al final eso es lo que te separa del mantenimiento de tu nuevo yo al indeseable efecto "yo-yo".

Un aspecto que nunca se debe pasar por alto son las bebidas:
El aporte de líquido que todo el mundo debería hacer se acentúa más en este método de adelgazamiento. Beber dos litros de agua es obligado porque el efecto de las proteínas sobre el organismo deja muchos residuos y sobrecargas hepáticas, por lo que, beber se hace imprescindible.

Pero, ¿qué pasa con las proteínas?. Sabemos que cualquier nutriente es bueno en su medida; las vitaminas son muy buenas, por ejemplo, pero si se excede el consumo no serán asimiladas por el organismo y se eliminarán por la orina y otras podrían provocar intoxicaciones. Con las proteínas ocurre algo parecido.

¿Qué cantidades son necesarias?
Como recomendación estándar siempre se ha dicho que se necesitan al menos 0,8 o 1g de proteína por cada kilogramo de peso; en alguien que pese 70 kg necesitaría 70 g de proteína al día, unas 280 kcal procedente de este nutriente. Para deportistas las recomendaciones son de hasta 2 gr. por kilogramo de peso.
  • Hombre de 70 kg, deportista o con mucha actividad necesitaría 140 gr de proteína, esto es una cantidad bastante alta de pollo, pescado y otros alimentos, siendo muy posible que no se asimilen por completo.
  • Hombre normal de 70 kg de peso necesitaría 70 g de proteína al día= a 400 gr de pollo// o 200 gr de pollo que son 3 filetes de pechuga, más 2 yogures, más un vaso de leche, un huevo, 50 gr de queso y una ensalada de soja. Cantidad que a lo largo del día no está nada mal.
Los que piensen que cuanta más proteína mejor se equivocan por completo; el organismo se satura y no será capaz de asimilarlo, haciendo trabajar en exceso a los riñones y al hígado.

Ni exceso de glúcidos (carbohidratos) ni exceso de proteínas:
Para bajar de peso es necesario una vida sana y unos hábitos sanos; comiendo un único nutriente no alcanzarás el peso que quieres, eso es momentáneo; como se puede observar se van incluyendo progresivamente otros alimentos y más variedad, pero siempre necesitarás ejercicio y constancia, esa es la fórmula del éxito.

martes, 14 de septiembre de 2010

Evita el Efecto Yo-Yo






Las cifras son aplastantes: 9 de cada 10 personas al término de una dieta acaban recuperando los kilos perdidos y en muchos casos ganan un par de regalo.

Cualquier dieta muy restrictiva y las que no lo son tanto acaba con los ánimos de seguir adelante.
...y ¿para qué seguir?? sabemos que en otras tantas cosas de la vida la constancia es la clave, sobre todo hablando de alimentación, en la que no debemos privarnos totalmente de aquello que nos gusta, pero sabiendo equilibrar los caprichos esporádicos con los buenos hábitos a lo largo de toda la vida.

Algo que a muchos les parecerá imposible o como poco bastante difícil.
Pensad por un momento en esto:
¿De qué sirve pasar un mes de restricciones, sin cenas abundantes, sin alcohol, sin el helado a media tarde... Si en ese mes (haciéndolo bien) hemos conseguido bajar 4 kilos y luego en una copiosa cena con postre y copas, habremos desperdiciado la mitad? ¿Cómo lo retomamos?....Es ¡AGOTADOR!

Por eso hay que tener clara la meta, tener conciencia de lo que nos estamos jugando. Si conocéis a alguien que fluctúa de peso sin cesar no creo que esté muy contento, nunca es agradable, y algunos no se hacen una idea del daño al organismo que esto causa, a los tejidos de la piel, y a otras partes y funciones de nuestro organismo. Son daños irreversibles y lo que necesitamos es estabilizar no "desestabilizar".

La restricción de calorías hace que el cuerpo se quede en modo economía, significa que; con la actividad física diaria quemaremos menos calorías porque al haber menos combustible (alimento), el cuerpo necesitará ahorrar el que le queda y por otro lado, cuando tengamos un desliz y tomemos un alimento calórico lo llevará directamente a las reservas, aumentando la masa adiposa.
La mejor solución: ¡el ejercicio!


La mayoría sueña con su alimento favorito, están deseando terminar la dieta para poder degustar el placentero sabor de lo prohibido, un consejo; elegid uno.
De todos aquellos que os gustan, elegid solamente uno para tomar un día concreto, ¡sin darse un atracón por supuesto! y esa será la recompensa de la semana. Es tan evidente que no podemos tomar todo lo que nos gustaría de sopetón!, por eso os digo que elijáis.

Cuando las dietas son muy restrictivas la vuelta a la normalidad SIEMPRE debe ser progresiva. ¿A qué cuando se lleva un tiempo sin hacer un deporte y uno se pasa la tarde entera jugando la "pachanguita" no hay quien os levante al día siguiente?, esto es lo mismo, paulatinamente se llega a la meta mucho mejor.

En el Plan de mantenimiento incrementa en un 5% el aporte de carbohidratos complejos, si te permites el lujo de tomar carbohidratos simples que sea puntualmente y una ración pequeña (ya os explicaré los porqués en un nuevo post sobre los Hidratos de Carbono).Son derivados de la fruta y la leche como los preparados lácteos, harinas refinadas, azúcares refinados, son por ejemplo: mermeladas, golosinas, pasteles, algunas frutas y productos industriales para desayuno, y encima ¡te darán más hambre!

Incrementa también las grasas,de pescados como las sardina y alguna carne distinta de las aves, inevitablemente caerán también alguna que otra de las grasas saturadas, pero dedicando unos segundos a leer las etiquetas sabrás lo que ingieres.
Por último, incrementa la variedad de frutas, ya que durante la dieta se suelen tomar las que contengan menos fructosa, en el plan de mantenimiento podrás elegir entre más frutas, sabrosas y dulces.



Ten conciencia de no perder peso por encima de cualquier cosa...un corazón no trabaja igual con 60 kilos que con 70. No se pueden acelerar los procesos biológicos (aunque sepamos que hay trucos para hacerlo), elige el camino seguro, unos meses después, el espejo y tu organismo te lo agradecerán.

Yo sólo os puedo decir que el esfuerzo merece mucho la pena.

Debo citar un reciente estudio de endocrinología que ha descubierto que las hormonas leptina y grelina responsables del apetito, influyen en la posible ganancia de peso al término de la dieta en algunas personas sensibles a éstas hormonas, por lo tanto será necesario hacer un análisis personalizado junto con el plan nutricional adaptado a estas personas (Centro de investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición)